No obstante aveces te aferras al simple echo que ve tu corazón o que cree que esta sucediendo, no te aferrar a la realidad y aunque te repitas mil veces que no pasara que no volverás atrás vuelves a caer nuevamente, es que acaso ya no habíamos hablado un par de veces antes esto, tampoco eres una niñata de doce años que se entusiasma con el primer juramento de amor que le dicen, y vuelva como pájaro hasta estrellarse y cae duramente a eso que llaman realidad.
Hay veces que simplemente deberías ser más razonable y asumir lo que simplemente se asume una vez, no volver a darle vueltas como niña caprichosa, hija única y mimada.
Simplemente hay que intentar hacer las cosas bien, decir siempre la verdad y mirar hacía el futuro, porque al parecer aunque el pasado quisiera volver, ya no hay cabida en el presente. Y quizás no basta un par de lagrimas o un querer intentarlo si no existe intención verdadera.
Un par de lagrimas para llevar no estarían mal. ( la espera es un arte )
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