o me llevo el aire que no concilio.
Esa menuda apariencia que tienen aquellos
seres que caminan en dos pilares
sujetos a la inmensidad de la incertidumbre
a las costumbres y a lo moralmente cotidiano.
Es como expresar el sonido de un riñón
o trasmitir en una expresión la perdida de
un ser amado.
Como costumbre solemos hablar
como costumbre solemos caminar
como costumbre solemos oír
como costumbre solemos confiar.
Pero no es más ni menos el desconfiado
que desconfía de su sombra y de su
hablar.Es como si las personas al hablar
callaran al caminar fueran invalidas
al oír fueran sordos y al confiar fueran
atrofiados.
déjame desconfiar para poder confiar en ti nuevamente.

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