Soy demasiado impopular para tus ojos, demasiado visca, y viscosa.
Es cierta esa incertidumbre, ese vestigio de no saber los sabores asombrosos, eso sabores que hueles y sientes con los ojos.
En ocasiones solía mirarte como algo, como alguien, alguna cosa, algún objeto.
Vaya sentir lo que sentía con los dedos.
Y sentí tu olor, pero no me agradabas del todo.
Bueno aún no me agradas del nada.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

No hay comentarios:
Publicar un comentario