no me gustaba el pescado frito
pero como te iba a decir que no.
Tampoco a este otro podía decirle quédate, me haces falta
o si me decía que se iría con confianza le abriria la puerta.
Entonces hacia falta guardarse las cosas en el estomago, y
el toque de mamá en casa - como decirle que no al cadaver
de pez que ya hacia en el plato-.
Lunes 08 de Julio 2013.
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