y quizás ya era tiempo de no mirar atras
los suplicios, las noches sin dormir, los sueños creados, todo...
de todo ya no quedaba nada.
Eso que algún día lograbas apreciar se habían convertido solo en recuerdos
recuerdos que caminaban lentamente hacia el futuro
y que quizás ya era hora, ya llegaba el momento
las campanas resonaban, y te dabas cuenta que era el comienzo del final.
¿algo escrito?, ¿Algo previsto?, en plena capital y en plena primavera
era ironico que justo ese día estuviera lloviendo.
No era obvio que aquellas palabras en eses últimos momentos habían marcado el final
(...)
Entonces quise sonreír y no volver a mirar atrás
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

No hay comentarios:
Publicar un comentario